31/01/10

¡Gorileando!

Otro año más, el día internacional del traje de gorila ha llegado, para llenar nuestras vidas de ese poquito de alegría, pelo y plátanos que tanta falta nos hace.



¡Feliz día del disfraz de gorila, amig@s!

27/01/10

Un año no es nada. En serio

Padezco una singular afección, bastante extendida en nuestra desenfrenada sociedad de condumio, que consiste en conmemorar de forma compulsiva todos los aniversarios que se me cruzan por delante, por espúreo que sea el motivo (y, por otro lado, olvidarme con bastante frecuencia de los cumpleaños de mis seres queridos, pero ese es otro tema, ejem); en este orden de cosas, tengo una tendencia inusitada a hacer cálculos apresurados (y compulsivos) en cuando conozco la fecha de creación de algo (¡Facebook se inició el 4 de febrero de 2004! ¡Eso son casi seis años ya!) o la rememoración de un acontecimiento más o menos importante (¡este pasado viernes hizo dos años de la muerte de Heath Ledger!) o el cumplimiento de ciertos plazos a los hechos relacionados conmigo, aunque sea de forma forzada o poco significativa: hace cinco meses que volví de Irlanda, hace dos meses y medio que no compro El jueves, van a cumplirse seis meses desde la última vez que hablé con un espécimen del sexo femenino...

Hace un año de la creación de este blog.




Y aunque un año, en el universo de los blogs, no es mucho, ni la actividad de este año ha sido para tirar cohetes, y la mayoría de los blogs no comienzan a celebrarlo hasta el segundo o tercer aniversario, estoy muy orgulloso de haber aguantado tanto tiempo haciendo una sola cosa, con una cierta constancia y sin haberlo dejado.

Les aseguro que, tratándose de mi, tiene su mérito.

Ahora, a por el segundo aniversario.

¡Vivan las viñetas!

PD ¿Les gusta el remodelado? He quitado ese gris tan gris, creo que este azul de ahora es más simpático y se corresponde con mi reciente pasión por AVATAR y con mi encarnación como dr. Manhattan (hay que ver el éxito que ha tenido ese dibujito).

08/01/10

Ha llegado ese momento en el que uno debe reconocer que estaba equivocado



Como el maldito blogger no me deja colgar imágenes grandes, ahí va el link.



06/01/10

Primer post del año: ya iba tocando

Mucha gente que no me conoce (o que me conoce poco) cree que yo no cumplo con mi palabra, que nunca termino las cosas que empiezo.

Pues bien, ¡eso es falso! Lo que pasa es que yo hago las cosas a... ¡ejem! mi ritmo.

Por eso, seis meses después de haberla creado, aquí està para todos ustedes mi supercalifragilística y espialidosa página de Deviantart, donde encontrarán dibujines hasta ahora inéditos, insensateces en inglés llenas de faltas de ortografía y, un día de estos, varios cómics antiguos que tengo por aquí muriéndose de risa (y asco) y que ya ningún editor en su sano juicio querrá.

¡Pasen y vean! Menos tú, Felwyn. Tu ya has estado desde el principio. ¡Viva! ¡Viva Felwyn!

Y feliz día de Reyes. A mi me han traído chocolate.

31/12/09

HABEMUS 2010

¡BOMBARDEO DE TAQUIONES! LES DESEA FELIZ AÑO NUEVO

con este dibujo abocetao en minuto y medio



BONY ANY NOU I FELICITAT PER A TOTHOM!!

Sean muy felices y lean muchos cómics



22/12/09

Hay que saber perdonar

En estos días de introspección y buen rollo, es más importante que nunca repasar la vida y obras de Nuestro Señor Jesucristo, que para algo celebramos su cumpleaños. Y, sobretodo, es justo y necesario recordar el mensaje que nos legó a las generaciones venideras: hay que votar a la derecha. Siempre.

Pero hay otras cosas que dijo Jesús y que también molan lo suyo. Lo de la moneda (al César lo que es del César, a Astérix lo que es de Astérix), las resurrecciones, aquello tan gracioso de San Pedro y el gallo... Y también hay que ejercer el perdón, porque puede que nos hayan ofendido alguna vez, en la vida pero dar otra oportunidad es, además de cristiano, sabio y justo.

Por eso,  pienso aprovechar estos días de vacaciones para, a parte de mandar a tomar por culo los tres meses de dieta precedentes, recuperar aquellos autores de cómic que en su momento me indignaron y me llenaron de cólera, haciéndome pensar: "¡pero mira que sois malos!". Y no me refiero a gente que ya ves que no sirve para esto del cómic pero sigue y sigue y dale y toma (como yo), no no no. Me refiero a esos que son aclamados como maestros y a mí siempre me han parecido entre soso y lamentable. Y vamos a romper el primer tabú: Hugo Pratt.

Uno de los autores más universalmente queridos, conocidos y exaltados hasta la náusea.

Un hombre al que no lograba encontrarle ni el más mínimo mérito.

Su personaje fetiche, Corto Maltés, siempre me había parecido un ser frío, arrogante, condescendiente e hijoputesco que va por la vida chuleando a todo el mundo y que se cree que recitando poesía logrará salir con bien de todos los berenjenales en los que se mete. Y encima al tipo le funciona. Pero no se trata solo de esto: Hugo Pratt me parecía uno de los dibujantes más deficientes que he leído. Un quiero y no puedo constante que intenta reproducir acciones, escenarios y emociones para los que sus limitadas artes no están capacitadas. Por no hablar de que todos sus personajes son bizcos, lo cual me ponía bastante de los nervios.


Sandokan, el bizco de Malasia, según Pratt

Y sí, el tío se documenta muy pero que muy bien, pero si luego la historia no posee ningún interés, ¿de qué sirve? Y no se crean que he leído poco a Pratt, ¿eh? Que en su momento me tragué su Saint-Exupéry, Mu el contintente perdido, Corto Maltés en Siberia, La balada del mar salado, Fábula de Venecia, La casa dorada de Samarkanda, El gaucho (con Milo "culos" Manara)... Y algunos más que ahora no recuerdo. Lo leí en castellano, en catalán y en italiano. Y nada. Ningún interés. Pero es que además... ¡el tipo es muy malo! ¡No tiene ninguna clase de sentido de la narrativa! ¡Sus obras carecen por completo de cualquier atisbo de ritmo, y sus personajes son robots que cambian de parecer y de carácter a cada página!

En fin.

El caso es que, en estos días que como decía son de recogimiento, introspección y etc etc, he dado otra oportunidad a Pratt. Y, mira tú, la verdad es que... Quién lo hubiera dicho...

He encontrado un tebeo de Hugo Pratt que me gusta. Hasta me lo he comprado.

Se titula Las Célticas, y es de Corto Maltés aunque Corto sale poco. Será que por eso me ha gustado más.

Y ya está. Hoy no hay moraleja, ni de hecho hay casi historia ni post ni enjundia  ni gracia ni nada. Es que el otro día vi Donde viven los monstruos en el cine y me ha quedado una náusea y una angustia que no se me va ni con clembuterol...

¡Vivan las viñetas!





15/12/09

¡ZAS!, en toda la boca




Pido perdón... No he sabido contenerme...

14/12/09

El ritmo de entregas

En estas fechas tan entrañables, cuando me muero de ganas de que salgan YA algunos de los cómics que sigo con más ansias (¡Amasando! Ja-pan #24, The Walking Dead #11, El dulce hogar de Chi #4...), resulta caro de ver como algunas de las series de la BD (bandesiné o tebeo gabacho) que sigo sacan novedades. ¿Por qué resulta caro de ver? Bueno, porque La France is different, y sobretodo porque los autores de cómic franceses son más vagos que el vago de mi gato. Me explicaré.

Todos conocemos el maravilloso estilo de vida japonés y el esclavismo laboral que comporta. Los mangakas tienen unas fechas de entrega semanales muy exigentes y, cuando no pueden cumplirlas, poseen una serie de ayudantes-esclavos que les sacan la papeleta de encima. ¡El caso es que el manga llegue a la revista cuando toca!

En el mainstream norteamericano pasa más o menos lo mismo, aunque como no son japoneses y tienen la cabeza comida por la libertad y otras mandangas occidentales, pues a veces se retrasan las colecciones porque al autor estrellona de turno no le sale de ahí hacer la historieta de Batman de ese mes. Pero el caso es que tanto Marvel como DC como otras menores (Dark Horse, Fantagraphics, etc.) tienen unos ritmos de publicación regulares; hay que llenar el catálogo cada mes y darle al lector lo que pide, carape.

Incluso aquí, en esta anomalía espaciotemporal que llaman España, hay de eso. Mirad El Jueves. ¿Acaso ha dejado de salir alguna semana? Bueno, sí, cuando lo secuestran. Pero el caso es que sus dibujantes cumplen, y cuando no están inspirados pues se plagian a sí mismos y santas pascuas, pero la historieta se entrega sí o sí. O si miramos a clásicos como los de la Escuela Bruguera, vemos que más o menos era lo mismo, había un exigencia y unos plazos y había que cumplir con unas cuotas marcadas, aunque a veces algunos vividores como Vázquez se saltaran todo eso (vía La Cárcel me entero de que se está preparando una película sobre su vida. ¡Vayan a verla o se arrepentirán!). Aún hoy en día Ibáñez y Jan siguen ahí, dándole al callo con encomiable constancia, que da gloria verlo. Lo que a veces no da tanta gloria es leerlos, pero eso es otro tema.

Pero en Francia... En Francia parece que los autores pueden hacer lo que les da la gana con las fechas de entrega; aún diría más, parece que las fechas de entrega, directamente, no existen. Un autor hace un álbum, un primer capítulo de una nueva serie que está previsto que tenga, no sé, seis o siete entregas. Bien. Pero luego se lía a hacer la tercera entrega de otra serie anterior que tenía parada desde hacía dos años. Luego se pone con las colaboraciones cortas a revistas como Spirou que tenía pendientes. Y cuando se acuerda de la serie de la que hablábamos al principio, ya han pasado como poco dos o tres años.

¿Cómo se come esto? ¿Cómo es posible que se tarden años y años en sacar un álbum de Blacksad? ¿Por qué La Mazmorra tiene un ritmo tan lento, si en ella intervienen muchísimos autores distintos? ¡Si podrían perfectamente sacar dos o tres álbumes al mismo tiempo! El caso más flagrante que conozco es el de Vittorio Giardino, que vale, que no es francés, que es italiano, pero para el caso es lo mismo: sacó el primer tomo de las aventuras de Max Fridman en la Guerra Civil Española en 1992. Fue un gran éxito y quedó visto para continuación.

El segundo lo sacó en 2000.

El tercero salió en 2008.

Y suerte que la serie se quedó en trilogía, sino ya me veo con 32 años yendo a comprar una serie que descubrí a los 16 y de la que sólo han aparecido cuatro tristes álbumes. ¿Cómo se puede ser tan lento trabajando, cagumcoi?

Es que la calidad requiere tiempo, me dijo una vez un entendido en el tema. A lo que yo respondo: hay autores con una calidad altísima y que tienen una producción muy alta y constante. Dejamos los japoneses a parte porque su mentalidad es distinta a la nuestra, pero ¿qué hay de esos maravillosos americanos, que sacan unos tebeos de infarto (de lo bien dibujados) cada mes? ¿Acaso no es cierto que muchos autores tienen que dibujar cientos de páginas al año para poder vivir? ¿Por qué los franceses (y Vittorio Giardino) pueden permitirse estos lujazos de dejar colgada una serie años y años?

En serio, me gustaría saberlo.

Espero que algún día tendré la respuesta. O, por lo menos, tendré a Juanjo Guarnido y a Juan Díaz-Canales cogidos por el cuello y les gritaré: "¿¡¿Cuando váis a sacar otro Blacksad, ga-ña-neeeeeeeeeeeeeeees?!?"

¡Vivan las viñetas!


05/12/09

¡Muerte a todos los robots!

Con la publicación de Pluto, del pluscuamperfecto maestro Urasawa, he reemprendido una actividad que tenía abandonada desde hacía largo tiempo: leer historias de robots.

Nunca me han gustado los robots. Cuando era niño, detestaba a personajes como Nono de Ulises 31 y RD-D2. Personajes estos que hacían las delicias de cualquier infante. ¿Quién no ha soñado con tener un amigo robot? Yo no. Los robots me producían una desazón terrible y este sentimiento nunca ha cambiado hasta hoy. ¿Y por qué, os preguntaréis vosotros y se preguntará toda España?

Porque los robots son máquinas, y las máquinas no tienen sentimientos.

Mirad a los japoneses y su obsesión por todo lo robótico. Cuando veo esos perritos-robot de plástico blanco y me dicen que eso es el futuro... ¿En serio algún día los niños preferirán jugar con bastardas imitaciones llenas de microchips en vez de tener un perro de verdad? Ah, claro, que el perro-robot no hace falta sacarlo a pasear, ni come ni caga ni hay que llevarlo al veterinario. Y cuando se estropea se compra otro, total, los hacen en serie...







Pensar que existe gente que encuentra igual de monos 
a estos abortos metálicos que un golden retriever me
hace perder mi fe en la Humanidad

Los robots no tienen alma, y nunca la tendrán. Por mucho que Osamu Tezuka e Isaac Asimov nos lo hayan querido vender, un robot es un amasijo de tuercas y metal que no puede, ni debe, pensar, razonar y sentir como lo haría un ser humano. Ah, sí, he leído El hombre bicentenario y me conozco las Tres leyes de la Robótica, pero dejando de lado que nuestra tecnología actual está lejos de desarrollar una Inteligencia Artificial capaz de rivalizar con la nuestra, ¿para qué necesita un robot tener cognición? ¿Para qué queremos un destornillador, un microondas o un reactor nuclear que pueda sentir?

Por eso no me gustan las historias protagonizadas por robots perfectos que son capaces de hablar como un ser humano, de pensar por su cuenta. En Pluto hay una escena escalofriante en la que los policías japoneses encuentran un cuerpo artificial (idéntico en todo al de un humano) tirado en el suelo. De repente aparece una especie de excavadora con cuatro patas y dice "ése es mi cuerpo". En el horrible mundo de Pluto, incluso las excavadoras tienen derecho a tener un cuerpo y tienen jornada laboral y cuando la acaban se van a casa a ver la tele y se casan y tienen hijos y... ¡Por favor! ¡Son máquinas! ¡Son trastos! ¡Sus "sentimientos" no son más que un cúmulo de vectores, transposiciones y otras palabras raras!

Y sobretodo, ¿de qué sirve tener robots perfectamente idénticos al hombre?

¿Para qué querría ningún empresario gastarse 900 millones de dólares (¡dólares del futuro!) en conseguir un robot perfecto cuando por 40 dólares al día tiene un trabajador no cualificado que hace el mismo trabajo (en turnos, eso sí) y ya tiene la "inteligencia artificial" de nacimiento?

Y respecto a las famosas leyes de la robótica...

  1. Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
  2. Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.
  3. Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.
¿Cómo se cumplirían estas leyes? ¿Es que acaso no se puede piratear el software de un robot, como el de cualquier otra máquina? ¿Quién garantizaría, en el futuro, que gobiernos como China o Irán (o los mismísimos Estados Unidos) no crearían robots sin esas restricciones, capaces de matar seres humanos impunemente? Además, todos sabemos que el primer uso para un robot está en la guerra. El robot-soldado será una realidad mucho antes que el robot-mucama que imaginó Asimov en su momento.

Por todo ello, yo grito: ¡muerte a todos los robots!


Bueno, a todos no.

05/11/09

Remember, remember...

El cinco de noviembre de 1605, un súbdito inglés católico llamado Guy Fawkes trató de volar por los aires el Parlamento de Inglaterra usando para ello montones de barriles de pólvora secretamente acumulados bajo dicho edificio. Su objetivo: eliminar de un solo golpe al Parlamento y al rey para devolver la libertad de credo a los católicos del país, que estaban siendo duramente perseguidos por los protestantes anglicanos. Para que todas las generaciones de ingleses conocieran el terrible castigo que supone la traición, a partir del año siguiente se estableció la festividad del Gunpowder Plot (Complot de la Pólvora) para conmemorar el evento. Aún hoy en día,  cada cinco de noviembre los niños del Reino Unido compran o fabrican muñecos que representan a Guy Fawkes, con su sombrerito alto y su peluca negra, y  queman alegremente al alegórico terrorista...


Toda esta historia, no nos engañemos, nos importaría entre poco y nada si no fuera porque Alan "el Pelos" Moore la utilizó como telón de fondo para su obra magna (después de Watchmen, claro) V for Vendetta. En la cual el protagonista no deja de recordar...

Remember remember the fifth of November
Gunpowder, treason and plot.
I see no reason why gunpowder, treason
Should ever be forgot...


(Recuerda, recuerda el cinco de noviembre
Conspiración, pólvora y traición.
No veo razón alguna para que el complot de la pólvora
sea jamás olvidado...)


Por lo tanto, les deseo un feliz cinco de noviembre, y espero que sean buenos ciudadanos y relean V for Vendetta (o vean la película, que es lo que yo voy a hacer. ¡Con lo que me gusta!)